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En la galaxia guardalupiana

Profesorado

Tribus y límites

Desde el primer momento que pensé el tema de las tribus, tanto sociales como académicas, no pude sacerme la idea de la cabeza y comenzé a observar el comportamiento de las personas en relación al tema.

Así fue que un sábado a la mañana, caminado por el centro, encontré una gran convocatoria de chicas y chicos, reunidos en la peatonal, frente a Bonafide, donde intercambiaban con sus celulares fotos, música, y distintas informaciones. La mayoría de ellos se identifica como flogger y representan dicha identidad en el modo de vestirse y de hablar. Yo sólo me dediqué a observarlos en sus intercambios y a observar, con especial atención, la reacción de la gente y de otras chicas y otros chicos que pasaban por el lugar. Claro que las reacciones eran muy variadas y hacer un listado exhaustivo de las mismas, sería muy engorroso, pero me llevé muchas sorpresas.

Así fue que seguí pensando el tema y tratando de entenderlo (soy comunicadora social y mi entendimiento sociológico es mínimo, no quiero jugar a la sociologa; ni ofender a nadie de otra tribu jajaja), y entendí que la necesidad de conformar nuestra identidad desde los otros es muy fuerte. El equipo de futbol, el grupo de música, los gustos que adquirimos y que conforman nuestra identidad tiene un arraigo muy importante en lo social, en el otro individual y grupal.

El sábado pasado estuve en una charla organizada por el Centro de Estudiantes de la Universidad Católica Argentina. Dicha charla se trataba sobre la homosexualidad. Me sorprendió ver como presentaban los argumento para plantear la homosexualidad como una enfermedad y el posible tratamiento de dicha enfermedad. Cada una y uno tiene su punto de vista sobre el tema y lo que me interesa acá es poner ejemplos. Me di cuenta de la fuerza del lenguaje para construir realidades, para presentar puntos de vista y para apoyar argumentos. Me recordaba a la película "gracias por fumar". En cuanto algunas chicas y algunos chicos comenzaron a poner en duda dichos argumentos, la situación se tornó casi agresiva (no físicamente agresiva) y eso me llevó a pensar que es una reacción ("natural"???????) frente a la amenaza, en este caso argumentativa o contrargumental.

¿Es tan fuerte el arraigo al grupo de contención que cualquier agresión externa deviene en violencia? ¿Cómo se puede hacer para contrarestar o disminuir las reacciones agresivas frenta a las amenazas? ¿La conformación de las tribus es también para defendernos del entorno (que percibimos como agresivo)?... Muchas preguntas surgiero a partir de la observación de las "tribus" y sería genial que otros aporten al tema.

Guada

Y aun así el pájaro voló...

Así como en un momento se habló de las tribus y los territorios en el campo social, el campo de la comunicación social también encierra o contiene diferentes tribus y territorios. Están los comunicadores que centran su trabajo en el campo del lenguaje (semiótica, lingüística, análisis del discurso, gramática, etc.), los que centran su atención en las organizaciones o instituciones (dircoms, comunicación interna, comunicación externa, imagen corporativa, etc.), los que apuntan a los medios periodísticos diarios, revistas, noticieros televisivos y radiales, espacios de opinión), los que se internaron en el mundo de la investigación, los que siguen el camino del audiovisual, de la educación… … … (y una larga lista de espacios diferenciados).

 

Para mí, la Licenciatura en Comunicación social fue el camino para ingresar al mundo de lo audiovisual y de las nuevas tecnologías de la comunicación (Internet, softwares, hardwares, web, blogs, etc.) y en el abordaje de cualquier texto escrito no puedo negar mi tendencia audiovisual. Por ello es que inmediatamente me concentro en las “imágenes” y los “sonidos” que me pueda transmitir dicho texto.

 

Cuando se lee “Pájaro con alas artificiales”, se puede descubrir un espacio en la vida de esta alumna que tiene colores, olores, sabores, etc. De alguna manera no puedo dejar de ‘hacerme la película’ y de ir viendo esa escuelita, los chicos en sus pupitres, compartiendo los pocos que había, sus juegos en los recreos, su mundo y su cosmovisión del mundo, los rancheríos Wichi y cada uno de los espacios que conformaron su infancia y que la formaron como persona.

 

Por otro lado, no puedo negar la influencia que ha tenido el profesorado en mi punto de vista sobre una situación como la presentada en el relato. Puedo ver como ‘El alumno de EGB3, Polimodal y nivel Superior’ ha introducido en mi visión del mundo la psicología y la pedagogía, y un entendimiento multidimensional del sujeto del aprendizaje. Como ella va seleccionando algunas de las situaciones para retratar su infancia, y cómo en esa selección deja de lado otras anécdotas, para conformar un mundo específico, en el que la experiencia de estudiar en un grupo multicultural era una de las partes más importantes de su educación; el hecho de que los mayores ayuden a los menores en un curso lleno de niñas y niños de diferentes edades y la importancia que adquirió para su veda ser la ayudante del profesor en reiteradas ocasiones; su acercamiento a culturas y modos de organización diferentes, le otorgaron una visión diferente del mundo; etc.

 

A través de ‘enseñanza y aprendizaje’ pudimos ver que no siempre hay enseñanza y/o aprendizaje, y que si bien son conceptos relacionados, no hay una relación directa entre ambos. Es por ello que es más fácil ver como esta niña que desde el inicio de la historia se la muestra ávida por ingresar al sistema educativo, transforma este espacio en un lugar de aprendizaje y de enseñanza. Además, a través de esta historia podemos ver que aunque no estén dadas todas las condiciones que se entienden necesarias para el proceso de enseñanza, hay aprendizaje.

 

Desde ‘Sistema educativo’ divisamos lo vanguardista de una política educativa territorial y de lo importante que puede ser para un individuo en hecho de realizar grandes esfuerzos para poder brindar una educación mínima a toda la población. Como también podemos ver que un solo individuo, Eduardo Vilinqui, “el maestro con estilo autoritario y el puntero en la mano”, puede conformar y sostener en el tiempo una ‘institución educativa’.

 

Guadalupe M. Pregal